Destella, la inspiración esquiva
corre, se aleja,
me mira desde lo lejos
riéndose, con sonrisa burlona de mis intentos
de encontrarla y atraparla.
Gusta jugar traviesos juegos de escondidas,
de sonrisa fácil y traviesa
se divierte haciendo buscar a miopes ojos
que no saben donde encontrar, pero que
la buscan y la desean.
Aun así, hay días donde la encuentro
bajo de mi ventana, sentada plácida
esperando quizás mi llegada; y sonríe ante eso.
Sin rostro, sin cuerpo ni nada,
tan solo una nebulosa rugiente de versos,
palabras, ideas, emociones y sentimientos.
Eso ella es.
Gusta encontrarla, ya que cuando nuestras miradas
se enlazan, los limites se pierden y la fertilidad se enciende
creando, en ese juego de pasión, sinfonías plasmadas
en papel e imaginación.
corre, se aleja,
me mira desde lo lejos
riéndose, con sonrisa burlona de mis intentos
de encontrarla y atraparla.
Gusta jugar traviesos juegos de escondidas,
de sonrisa fácil y traviesa
se divierte haciendo buscar a miopes ojos
que no saben donde encontrar, pero que
la buscan y la desean.
Aun así, hay días donde la encuentro
bajo de mi ventana, sentada plácida
esperando quizás mi llegada; y sonríe ante eso.
Sin rostro, sin cuerpo ni nada,
tan solo una nebulosa rugiente de versos,
palabras, ideas, emociones y sentimientos.
Eso ella es.
Gusta encontrarla, ya que cuando nuestras miradas
se enlazan, los limites se pierden y la fertilidad se enciende
creando, en ese juego de pasión, sinfonías plasmadas
en papel e imaginación.
