...tus palabras aun resuenan dentro de mí,
Se repiten constantemente,
No quiero oír, quiero apartarme de todo
y olvidar.
Fue un néctar maldito,
con el que caí en fangosos pensamientos
hechos de sensaciones ya fenecidas
por la mano de tus palabras.
Basura, en eso se convirtió todo
se pudrió un rojo palpitar,
sin decir nada,
llorando, lagrimas secas.
Y por mis venas, vació corrió,
las rasgue, corte y rebane
y nada encontré. ¿Donde está la roja vida?
¿Acaso fueron tus palabras, las cuales
bebieron de ella, saciando su sed
con las emociones perdidas?
No importan las respuestas,
ya no queda, ni tus palabras ni tu respirar
tan solo quedaron las cicatrices de eventos para no recordar,
y me detengo ahora, recuerdo tus labios ignorantes, pariendo
las malsanas palabras, pero sin dejar de lado ese aire sensual.
sonrió
y pienso que después de todo, fue un digno acabar.